viernes, 13 de julio de 2012

Ser Creyente // Clase 4

Ana Rosa García * Ser Creyente // Clase 4

La fe se propone, no se impone

El respeto al derecho ajeno es la paz

Hacer la paz = RECONCILIACIÓN

“Bienaventurados los que trabajan por la paz porque ellos serán llamados hijos de Dios

La paz es el primer don que Dios nos dio después de la resurrección de Jesús "La paz estén con ustedes"


¿Pero cuál es la paz de la que hablamos? Es la clásica definición que da San Agustín: "La paz es la tranquilidad en el orden"

Basándose en ella Santo Tomas dice que en el hombre existen tres tipos de orden:
-Consigo mismo
-Con Dios
-Con el prójimo
Existen en consecuencia, tres formas de paz:
-La paz interior, con la que el hombre está en paz consigo mismo.
-La paz por la que el hombre lo está con Dios, sometiéndose plenamente a sus disposiciones.
-La paz relativa al prójimo, por la que se vive en paz con todos.

“Bienaventurados los que tienen hambre ahora, por que serán saciados”
“A los hambrientos los colmó de bienes,
    y a los ricos los despidió sin nada” (Lc 1, 51-53)

El alimento de la verdad nos impulsa a denunciar las situaciones indignas del hombre, en las que a causa de la injusticia, y la explotación se muere por falta de comida, y nos da nueva fuerza y ánimo para trabajar sin descanso en la construcción de la civilización del amor.

"Bienaventurados los puros de corazón por que ellos verán a Dios”

Según el Evangelio, lo que decide la pureza o impureza es la intención, esto es, si se realiza para ser vistos pos los hombres o por agradar a Dios.

(Mt 6, 2-6)
Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha,
para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te  Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

La hipocresía es el pecado denunciado con más fuerza por Dios a lo largo de toda la Biblia, el motivo es claro. Con ella el hombre rebaja a Dios, le pone en segundo lugar, situando en primero a las criaturas, al público.  “Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”.(1 S 16, 7): Cultivar la apariencia más que el corazón significa dar más importancia al hombre que a Dios.

El facto que decide la pureza o no del corazón es aquí la intención "Todas nuestras acciones son honestas, y agradables en la presencia de Dios si se realizan con el corazón sincero, o sea, con la intención hacia lo alto en la finalidad del amor...

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